Cuidado consciente, hecho a mano

En Kannalove combino tradición con simplicidad para traerte un cuidado de la piel que se siente como un ritual diario, no como un paso más en tu rutina.

Alejandra Ceballos, fundadora de Kannalove, cultivando cannabis sativa a mano en el Valle del Cauca
Alejandra Ceballos, fundadora de Kannalove, cultivando cannabis sativa a mano en el Valle del Cauca

nuestro proceso

Todo empezó en el cuerpo.

Kannalove no nació de una tendencia ni de una oportunidad de mercado. Nació de una búsqueda personal, profunda y real. En ese camino apareció el cannabis medicinal como una posibilidad de alivio y una guía para volver a mi centro.

Volver a Cali fue volver a las raíces: al sol, a la tierra, a la familia y a una forma de vida más cercana a lo esencial. Vengo de una familia conectada con el campo y con el Valle del Cauca —la tierra donde hoy cultivo lleva ocho generaciones en mi familia.

De esa historia nació una pregunta que se volvió camino: ¿cómo convierto una búsqueda personal en algo con propósito?

Acompaño cada planta desde la germinación, aprendí a cosechar, secar e infusionar la flor de CBD, todo con mis propias manos. De ahí nació una línea de rituales botánicos para la piel: aceites, serums y bálsamos. De ahí nació Kannalove —una historia, una comunidad y una promesa real.

Bienvenidos a este espacio.

Invernadero de cultivo Kannalove con plantas de cannabis sativa en el Valle del Cauca
Invernadero de cultivo Kannalove con plantas de cannabis sativa en el Valle del Cauca
Aplicando aceite corporal Kannalove con cannabis sativa en las manos
Aplicando aceite corporal Kannalove con cannabis sativa en las manos
Alejandra Ceballos cuidando el cultivo de cannabis sativa de Kannalove
Alejandra Ceballos cuidando el cultivo de cannabis sativa de Kannalove
Aceite corporal, sérum y scrub Kannalove con cannabis sativa, línea Luz de Verbena
Aceite corporal, sérum y scrub Kannalove con cannabis sativa, línea Luz de Verbena